Componente PEM cerró sus actividades 2025 junto a contrapartes de establecimientos adscritos a PACE UCM
El Componente de Preparación en Enseñanza Media (PEM) del Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE) alojado en el Centro de Apoyo al Aprendizaje (CAP) de la Universidad Católica del Maule, dio cierre de sus actividades 2025 con una jornada junto a las y los representantes de los establecimientos adscritos al programa el pasado 22 de diciembre.
Al respecto la Coordinadora de PEM, Bárbara Hernández Piñeda, explicó que la jornada se dividió en dos etapas “la primera instancia buscó recordar el principio inspirador y el eje emotivo del programa, destacando cómo este efectivamente cambia vidas y para ilustrar esto, dos jóvenes ya tituladas que fueron acompañadas por el programa desde la enseñanza media”.
Agregó que “la segunda etapa de la jornada se enfocó en el futuro, específicamente en la proyección para el año 2026. Para ello, se realizó una evaluación de lo ejecutado durante el 2025, trabajando de manera conjunta con los liceos para diseñar lo que se espera para el próximo periodo”.
La contraparte del Liceo Bicentenario Augusto Santelices Valenzuela de Licantén, Denis Quintral González, quien cumple esta labor hace 10 años aproximadamente, destacó que estas instancias son importantes porque es un espacio donde las ideas planteadas por los colegios son plasmadas y ejecutadas en el año siguiente, lo que valida el rol del establecimiento educativo para el programa”.
Finalmente, Ana Iris Olave Maturana, egresada de Educación Parvularia, mención matemática inicial y exalumna del Liceo Amelia Courbis de Talca, junto a Javiera Segovia Ortuya, egresada de Ingeniería Comercial, exalumna del Liceo Manuel Montt y actual trabajadora en el Departamento de Salud de San Javier, fueron las encargadas de ofrecer sus testimonios a las y los asistentes.
Ana Iris Olave señaló que el PACE fue un gran apoyo “durante mi enseñanza media y posteriormente cuando ingresé a la universidad. En mi caso, presentaba el desafío de estudiar en otra ciudad y siendo muy pequeña tenía temor, pero el programa nunca nos limitó, todo lo contrario, nos impulsaba a que tuviéramos esa independencia. El programa psicoeducativo también nos ayudó a adaptarnos en el proceso de cambio, el CAP se preocupaba de nosotros de manera estudiantil y también emocionalmente”.
Javiera Segovia en tanto, destacó que “el acompañamiento que tuvimos de los profesionales nos dejó huella. Nos recalcaban que independiente de todo, con nuestras capacidades, íbamos a poder lograr más cosas, que debíamos soñar en grande y que nuestro camino no terminaba en la enseñanza media, además recibimos apoyo en temas académicos y también psicológicos”.


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